Una madre hondureña recién deportada de Estados Unidos denunció que uno de sus hijos estaría enfrentando obstáculos para matricularse en un centro educativo de Santa Rosa de Copán, presuntamente debido a que el menor porta un tatuaje en el brazo.
La mujer, residente en el sector de Los Naranjos, manifestó su indignación al asegurar que tanto un instituto como autoridades de la Departamental de Educación le han puesto trabas para inscribir a sus hijos, de 10 y 16 años.
“Es un niño, tiene 16 años y tiene derecho a estudiar”, expresó.
Niegan matrícula a menor en Santa Rosa de Copán
Según relató, tras su retorno al país —luego de ser deportada por no contar con residencia en Estados Unidos— ha intentado regularizar la situación académica de sus hijos, quienes cursaban estudios en ese país. Sin embargo, afirma que en distintos centros educativos ha encontrado resistencia, especialmente en el caso de su hijo mayor.

La madre sostiene que el tatuaje del adolescente ha sido un factor que ha generado señalamientos. “Mi hijo trae un tatuaje, pero eso no significa que sea delincuente. En Estados Unidos es común que los jóvenes tengan tatuajes”, manifestó, defendiendo la conducta del menor.
Hasta el momento, se desconoce la postura oficial de la Secretaría de Educación sobre las razones por las cuales los menores presentan dificultades para ser matriculados.
Imagen del tatuaje: signo dólar $

Requisitos académicos y documentos apostillados
Además, indicó que las autoridades le han solicitado documentos apostillados de los estudios realizados en Estados Unidos. No obstante, asegura portar registros de notas, constancias escolares y datos del instituto donde cursaron clases, así como evidencia del dominio del idioma inglés por parte de su hijo.
“Ellos nacieron aquí. No entiendo por qué les están negando la educación”, cuestionó la madre, quien insiste en que sus hijos deben tener garantizado el acceso al sistema educativo hondureño.
Derecho a la educación en Honduras bajo debate
La mujer reiteró que se encuentra nuevamente en su país y que no considera justo que se limite la matrícula de sus hijos. Mientras tanto, espera una respuesta oficial por parte de las autoridades educativas departamentales para resolver la situación.













