Una severa Proclamación Presidencial firmada por Donald Trump expandió formalmente el veto migratorio (Travel Ban), elevando de 19 a 39 el número de países con restricciones estrictas de viaje, más del doble.
La medida, diseñada para congelar visados bajo el argumento de riesgos en la seguridad internacional y altas tasas de permanencia ilegal en el país vecino del norte, impactará directamente a los fanáticos de esas naciones que planeaban viajar al torneo.
El decreto impone un bloqueo absoluto para categorías clave de viaje y activa un sistema de fianzas de miles de dólares para otros territorios, convirtiéndolo en el filtro fronterizo más duro en la historia reciente de ese país.
Hay un filtro: Deportistas sí, aficionados no
La orden ejecutiva de la Casa Blanca incluye una «letra chiquita» diseñada específicamente para no afectar el desarrollo de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ ni de los próximos Juegos Olímpicos. Sin embargo, el beneficio no es para cualquiera:
- Excepción estricta para delegaciones: El texto salva explícitamente a los atletas, entrenadores, cuerpos técnicos y personal de apoyo logístico necesario de las selecciones nacionales, quienes sí recibirán visados especiales para competir.
- El muro para las tribunas: Esta excepción no protege a los aficionados. Los ciudadanos de los países incluidos en la lista que no cuenten con una visa vigente previa al decreto no podrán tramitar permisos de turismo (B-2), lo que los deja fuera de los partidos de la justa mundialista de forma automática.
Hay dos niveles de veto: Bloqueo total y restricciones estudiantiles
La proclama presidencial divide el castigo a las 39 naciones en dos bloques operativos:
1. Veto Absoluto (19 países y territorios): La suspensión es total tanto para visas de inmigrante (residencias) como de no inmigrante (turismo y negocios). No hay emisión de permisos para: Afganistán, Burkina Faso, Birmania (Burma), Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Laos, Libia, Malí, Níger, Sierra Leona, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria, Yemen, así como para cualquier persona que viaje con documentos de la Autoridad Palestina.
2. Veto Parcial (19 países de África, el Caribe y América Latina) Aquí el golpe es directo a los viajes tradicionales y académicos. Se suspenden las visas de turismo (B-1/B-2), visas de estudiante (F, M) y de intercambio (J) para: Venezuela, Cuba, Nigeria, Angola, Antigua y Barbuda, Benín, Burundi, Costa de Marfil, Dominica, Gabón, Gambia, Malawi, Mauritania, Senegal, Tanzania, Tonga, Zambia y Zimbabue. Para cualquier otra categoría de visa permitida en estos países, la validez se reducirá a una sola entrada con una duración máxima de tres meses.
Nota diplomática: Turkmenistán es el único país que logró salir del castigo parcial, recuperando el acceso a visas de turismo tras demostrar mejoras en sus sistemas de control de identidad.

Estados Unidos ya no quiere casos de permanencia ni fraude
Para justificar este bloqueo legal de ingreso al país, la administración de Trump se apoyó en los reportes de permanencia ilegal del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Por ejemplo, el documento señala que los estudiantes de Zambia tenían una deserción escolar del 21% en sus visas de estudiante, mientras que Sierra Leona alcanzaba el 35%.
El gobierno también acusa fallas brutales en los países vetados, que van desde registros civiles donde las actas de nacimiento se siguen haciendo de forma arcaica a mano en papel común (lo que fomenta un mercado negro de identidades falsas), hasta redes de corrupción en sistemas escolares extranjeros que emitían diplomas falsos para tramitar visas de intercambio y becas deportivas en Estados Unidos.
A esto se suma el bloqueo a los programas de Ciudadanía por Inversión (CBI) de islas caribeñas como Dominica o Antigua y Barbuda. EU argumenta que ciudadanos de países prohibidos «compraban» estos pasaportes caribeños sin vivir ahí para evadir los controles de seguridad norteamericanos.
Redacción: Azteca Noticias México.













