La historia del Arca de Noé, la embarcación en la que, según la Biblia, Noé refugió a su familia y a distintas especies de animales para sobrevivir al diluvio universal, vuelve a despertar interés. Una investigación en Turquía busca determinar si una estructura de 157 metros de longitud, ubicada en la formación Durupinar, cerca del monte Ararat, guarda alguna relación con la histórica nave descrita en el libro del Génesis.
El equipo internacional de especialistas ha realizado nuevas perforaciones y obtenido muestras a profundidades de hasta 18 metros.
Sin embargo, los resultados todavía no permiten confirmar que se trate del arca bíblica, por lo que los investigadores prevén efectuar nuevos análisis para establecer el origen de los materiales encontrados.
Arca de Noé en Turquía: ¿qué encontraron los investigadores?
Los trabajos recientes permitieron recuperar muestras que, según Andrew Jones, fundador de la organización Noah’s Ark Scans, contienen abundante material orgánico. El equipo considera que estos hallazgos podrían aportar información sobre la composición de la estructura.

Durante las perforaciones, una de las brocas se rompió al alcanzar una capa especialmente resistente. Los investigadores plantean que podría tratarse de material muy mineralizado, aunque todavía necesitan pruebas independientes para determinar su naturaleza.
La formación Durupinar, situada en el este de Turquía, ha despertado interés durante décadas por su forma alargada, que algunos investigadores comparan con las dimensiones atribuidas al Arca de Noé.
FIRST LOOK: footage from inside Noah’s Ark
— Noahs Ark Scans (@noahsarkscans) September 24, 2026
Gopher drone was sent down into the core drilling holes in an attempt to reach the mapped voids. Gopher needs some modifications in order to look around, as his wheels had trouble moving on the very loose sediment on the ground.
As… pic.twitter.com/IxgFVE7i3c
¿Qué dice la Biblia sobre el Arca de Noé y los animales?
El libro del Génesis relata que Noé construyó una embarcación por instrucción divina para proteger a su familia y a distintas especies de animales durante el diluvio universal.
Según el relato bíblico, el arca medía 300 codos de largo, 50 de ancho y 30 de alto. La narración también vincula su descanso con los montes de Ararat, una referencia que ha motivado exploraciones en la región.
No obstante, la relación entre este relato religioso y la formación Durupinar aún carece de confirmación científica concluyente.

¿Cómo comprobarán si la estructura es el Arca de Noé?
Los investigadores planean someter las muestras a análisis orgánicos y mineralógicos para conocer su composición y procedencia. También contemplan utilizar tecnología de radar de penetración terrestre y tomografía de resistividad eléctrica para obtener más información sobre el subsuelo.
La investigación cuenta con la participación de especialistas y colaboradores académicos turcos. El arqueólogo Cenker Atila, de la Universidad Sivas Cumhuriyet, dirige el programa científico, mientras Jones coordina la colaboración internacional.

Por ahora, los resultados no demuestran que la formación Durupinar sea el Arca de Noé. Los próximos análisis deberán determinar si los materiales recuperados aportan pruebas verificables o si la estructura tiene un origen geológico natural.














