Las autoridades hondureñas ya tienen identificados tres terrenos propiedad del Estado que podrían ser utilizados para construir una nueva cárcel de máxima seguridad, según informó el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, tras una reunión con representantes del gabinete de seguridad y operadores de justicia.
Entre los sitios contemplados se encuentran terrenos ubicados en Yoro, La Acequia y Colón. Zambrano explicó que las autoridades evalúan la viabilidad de cada ubicación, mientras la Secretaría de Finanzas asumió el compromiso de buscar los recursos necesarios para ejecutar el proyecto.

Construcción podría iniciar este año
Zambrano señaló que la intención es que las obras comiencen a finales de 2026 y que la primera etapa de la nueva cárcel esté concluida entre ocho y diez meses después de iniciados los trabajos.
El proyecto contempla un régimen de máxima seguridad con fuertes restricciones para los privados de libertad. Los módulos mantendrían a los reclusos 23 horas y media al día dentro de sus celdas, mientras que durante los 30 minutos restantes podrían realizar ejercicios frente a estas.

Buscan limitar contacto con el exterior
El nuevo sistema también contempla una hora de exposición al sol por semana y restricciones en las comunicaciones, además de impedir el ingreso de dinero y alimentos provenientes del exterior.
Las medidas buscan evitar que los privados de libertad puedan coordinar desde el centro penitenciario actividades criminales como extorsiones y homicidios.








