Una corte de apelaciones de Estados Unidos paralizó este miércoles la ejecución de Christa Gail Pike, una mujer condenada a muerte en Tennessee por el asesinato de Colleen Slemmer, ocurrido en 1995. La decisión llegó aproximadamente una hora antes de que las autoridades aplicaran la sentencia.
Pike, de 50 años, permanecía en el corredor de la muerte por un crimen que cometió cuando tenía 18 años. La resolución judicial permitirá revisar nuevos argumentos presentados por su defensa antes de determinar si el estado puede ejecutar la sentencia.

Corte revisará los argumentos de la defensa
El Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito suspendió la ejecución con una votación de 2-1. Los abogados de Pike sostienen que durante el juicio no se consideraron adecuadamente antecedentes de abuso sexual durante su infancia, además de otros factores relacionados con su edad y su salud mental.
La defensa busca que estos elementos sean revisados dentro del proceso que podría determinar el futuro de la sentencia. Pike no ha negado su responsabilidad en el asesinato y, en una petición de clemencia, expresó arrepentimiento por sus acciones.

Tennessee apeló la suspensión
Después de conocer la decisión, la fiscalía general de Tennessee presentó de inmediato un recurso ante la Corte Suprema de Estados Unidos para intentar revertir la suspensión.
La orden de ejecución tenía vigencia hasta la medianoche de este miércoles. Si la suspensión permanece vigente después de ese plazo, las autoridades estatales tendrían que establecer una nueva fecha para ejecutar la sentencia.
El caso también generó atención porque Tennessee no había ejecutado a una mujer en aproximadamente dos siglos. Además, las ejecuciones de mujeres representan una pequeña proporción de las realizadas en Estados Unidos desde que se restableció la pena de muerte en 1976.
El caso que llevó a Pike al corredor de la muerte
Pike y su entonces novio fueron condenados por la muerte de Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrida en Knoxville. Su compañero, que tenía 17 años al momento del crimen, recibió una condena de cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional.
La madre de Slemmer ha respaldado durante años la ejecución de Pike y esperaba presenciar el cumplimiento de la sentencia. La suspensión judicial volvió a poner el caso en manos de los tribunales mientras continúa la disputa legal sobre el futuro de la condena.










