La tragedia ocurrida en la cuesta de El Rodeo, en Comayagua, dejó múltiples historias marcadas por el dolor, pero una de ellas ha conmovido especialmente a los hondureños. Se trata de Dulce Suárez, una joven agente de la Policía Nacional que celebró sus 25 años de vida el mismo día en que perdió la vida en el fatal accidente registrado en la carretera CA-5.
Durante la mañana del miércoles 17 de junio, nada hacía pensar que aquella fecha terminaría en una despedida inesperada. Familiares, amigos y compañeros de trabajo compartieron con ella momentos de alegría, fotografías y muestras de cariño para festejar su cumpleaños.
Horas más tarde, su nombre aparecería entre las siete víctimas mortales del accidente que enlutó a la institución policial.
¿Quién era Dulce Suárez?
Quienes la conocieron la describen como una mujer alegre, amable y comprometida con su labor dentro de la Policía Nacional. A sus 25 años, desarrollaba su carrera profesional mientras mantenía una estrecha relación con familiares y amistades.

En redes sociales solía compartir momentos de su vida personal y profesional. Precisamente, una de sus últimas publicaciones se volvió viral tras conocerse la noticia de su fallecimiento.

En un video grabado durante la celebración de su cumpleaños, la joven aparece sonriendo mientras sus seres queridos le cantan y le entregan un pastel como sorpresa.
“Gracias por todo lo bonito, no me lo esperaba”, escribió la agente junto a la publicación.

Dulce Suárez abordó el autobús horas después de celebrar
Tras compartir con sus seres queridos, Dulce Suárez retomó sus responsabilidades laborales. La agente viajaba junto a otros policías en un autobús que se dirigía desde Comayagua hacia Danlí, luego de realizar diligencias relacionadas con la entrega de uniformes.
De acuerdo con los reportes preliminares, una grúa impactó violentamente la unidad policial en el sector de El Rodeo, provocando una tragedia que cobró la vida de siete agentes.

El recuerdo de Dulce Suárez permanece vivo
La noticia causó conmoción entre familiares, amigos y compañeros, quienes horas antes le habían expresado sus mejores deseos por su cumpleaños.
Hoy, las imágenes de aquella celebración adquieren un significado distinto para quienes compartieron con ella sus últimas horas. Su sonrisa, los mensajes de agradecimiento y los momentos de felicidad registrados ese día se han convertido en un recuerdo imborrable.

La historia de Dulce Suárez refleja la fragilidad de la vida y se ha transformado en uno de los rostros más recordados de la tragedia que golpeó a la Policía Nacional en la carretera CA-5.













