El alcalde de la Ciudad de Panamá, Mayer Mizrachi, reveló que colocó dispositivos de rastreo electrónico (AirTags) dentro de los cargamentos destinados a la zona de desastre por los terremotos de Venezuela para garantizar que llegaran a quienes lo necesitan.
Cuando revisó el monitoreo satelital, resulta que, mientras cuatro de los dispositivos permanecen en La Guaira, la ciudad más afectada, uno de ellos apareció en la ciudad de Maturín, estado Monagas, a más de 500 kilómetros de distancia del foco de la catástrofe.
Les puso AirTags para asegurarse que no pasara lo que sí pasó
Mizrachi explicó en redes sociales que la decisión de camuflar los dispositivos de Apple dentro de cajas de pañales, botellas de agua y detergentes que se fueron en distintos palets no era para acusar directamente a nadie, sino dar certeza a los ciudadanos y voluntarios panameños y venezolanos que participaron en la recolección.
«Lo mínimo que yo podía hacer era garantizar a todos ustedes, con un poquito de tecnología, que efectivamente sus donaciones han llegado a Venezuela», señaló el funcionario, quien pidió una explicación lógica a las autoridades receptoras sobre por qué parte de los insumos terminaron en un estado que no sufrió los embates del sismo.
La Guaira sigue en ruinas mientras avanza la ayuda
El hallazgo del posible desvío ocurre en el momento más crítico para el norte de Venezuela, donde tras 11 días del desastre, el número de víctimas ya se subió a 3,342 muertos, más de 16,700 heridos y al menos 17,345 personas perdieron totalmente sus viviendas. La Guaira se mantiene como la zona cero, con familias completas habitando campamentos temporales y rescatistas que aún intentan recuperar cuerpos entre los escombros de los 190 edificios que colapsaron por completo.
A pesar de la anomalía detectada por los localizadores, la Alcaldía de Panamá confirmó que el puente humanitario no se detendrá.
Hasta la fecha se han movilizado más de 40 toneladas de asistencia y la noche del sábado despegó un nuevo vuelo con 16 toneladas adicionales distribuidas en 68 palets, los cuales seguirán siendo monitoreados de cerca mediante herramientas digitales para asegurar que terminen en las manos de los damnificados.












