Un ataque de pitbull a una niña de 10 años dejó a la menor con múltiples mordeduras en ambas piernas y obligó a sus familiares a trasladarla al Hospital Mario Catarino Rivas, en San Pedro Sula, donde recibió atención médica especializada.
De acuerdo con la información brindada, el incidente ocurrió cuando dos menores ingresaron sin autorización a una propiedad donde había perros que cumplían funciones de vigilancia. Los animales atacaron a ambos niños, pero la niña sufrió las lesiones más graves.
El personal médico atendió a la menor durante la noche y determinó que necesitaba una intervención quirúrgica para cerrar las heridas. Los especialistas realizaron las suturas bajo anestesia debido a la profundidad y extensión de las mordeduras.

Menor permanece fuera de peligro tras el ataque
El médico David Mendoza, del área de Emergencias del hospital, informó que la niña se encuentra fuera de peligro. Según explicó, las lesiones no comprometen la extremidad afectada; sin embargo, podrían dejar cicatrices considerables.
El especialista también indicó que la paciente deberá cumplir un tratamiento con antibióticos durante los próximos días para prevenir posibles infecciones derivadas de las mordeduras.
Aunque su condición se mantiene estable, las secuelas estéticas representan una de las principales consecuencias del ataque. El equipo médico continúa pendiente de su evolución y de las medidas necesarias para completar su recuperación.
Evalúan riesgo de rabia en los menores
Los médicos también mantienen bajo observación a los niños para evaluar el riesgo de rabia y determinar si necesitan recibir tratamiento preventivo. Las autoridades sanitarias deberán establecer las medidas correspondientes según las condiciones de los animales involucrados y los protocolos médicos.
Este nuevo caso vuelve a generar preocupación por los ataques de perros en Honduras, luego de otros incidentes reportados recientemente en el país, incluido el ataque contra una niña en San Pedro Sula que sufrió la pérdida de una oreja y la muerte de un adulto mayor en Tegucigalpa.
Las circunstancias del incidente deberán abordarse conforme a los procedimientos correspondientes, mientras los menores reciben atención y seguimiento médico.








