La desaparición de Marta Fabiola Matute Bardales en las aguas de Roatán continúa generando preguntas años después de su último avistamiento. Su historia cobró un renovado interés público al registrarse una preocupante coincidencia con el caso de Angie Peña, otra joven desaparecida 5 años después en circunstancias similares en la misma zona paradisíaca del Caribe hondureño.
Una extraña desaparición en las aguas de West Bay
El 14 de agosto de 2017, Marta Fabiola Matute, de 26 años y madre de cuatro hijos, abordó una moto acuática en la playa de esta zona, junto al ciudadano guatemalteco Félix Adalberto Dubón. Ambos salieron aproximadamente a las 5:30 de la tarde, según los reportes sobre el caso.

La pareja se internó en el mar por la tarde y no volvió a su hospedaje. Tiempo después, las autoridades localizaron la embarcación vacía a unas 15 millas náuticas al norte de la isla, pero los equipos de rescate no hallaron rastro de estos.
Un despliegue internacional sin respuestas definitivas
La búsqueda de Marta movilizó a socorristas hondureños y contó con el apoyo de aeronaves de Guatemala y Belice. Pese al operativo y a las gestiones que incluyeron a la Interpol, la investigación no logró dar con una respuesta concluyente.
Aunque meses después trascendió el hallazgo de restos humanos en el río Motagua, la identidad no pudo ser confirmada. Ante la incertidumbre, la familia de la joven mantuvo serias dudas sobre la teoría de un simple accidente marítimo.

El paralelismo con la desaparición de Angie Peña
El caso volvió a la memoria colectiva el 1 de enero de 2022 tras la desaparición de Angie Samantha Peña. La coincidencia entre ambos sucesos resultó ineludible: dos mujeres jóvenes desaparecidas tras adentrarse al mar en motos acuáticas en West Bay, dejando como único rastro las naves recuperadas sin sus tripulantes.
La desaparición de Marta Matute continúa siendo un caso sin respuestas claras. Aunque durante estos años se han desarrollado labores de rastreo, distintas líneas de investigación y acciones con apoyo de organismos de varios países, su paradero sigue sin esclarecerse.
Ambos expedientes continúan vigentes en el debate público como enigmas sin resolver en el mar de Roatán dejando así, preocupación y zozobra en el pueblo hondureño.










