El juzgado competente dictó detención judicial contra Manuel Antonio Gómez Pineda, principal sospechoso de provocar una doble tragedia familiar en el departamento de Yoro. El arrestado ya guarda prisión en el centro penal de la localidad, mientras la cifra de víctimas mortales aumentó en las últimas horas tras confirmarse el deceso de Sindy Suárez en un hospital de San Pedro Sula.
La fémina no soportó la gravedad de las heridas provocadas durante el violento tiroteo en una pulpería de El Progreso, un atentado que también cobró la vida de su hijo Lian Rodríguez, de apenas cuatro años.
Un reclamo financiero desató la balacera en la aldea El Bálsamo
Las líneas de investigación criminal que dirigen las autoridades policiales apuntan a una venganza por motivos económicos. Los reportes ligan el ataque directamente a las fricciones generadas por el cobro de una deuda monetaria que el imputado mantenía con el establecimiento comercial de las víctimas.
Según la hipótesis del cuerpo de seguridad, el verdadero objetivo de los disparos era el ciudadano Rubén Suárez Moreno, abuelo del menor fallecido, quien también sobrevivió con lesiones al atentado armado.
Al momento del arresto, las fuerzas del orden le incautaron a Gómez Pineda una camioneta y la escopeta con la que presuntamente perpetró el doble crimen.

Testigos describen emboscada en medio de un apagón
El testimonio de los familiares aporta piezas clave sobre las condiciones en que ocurrió el suceso el pasado sábado 11 de julio. Los parientes explicaron que el agresor aprovechó la vulnerabilidad del negocio familiar durante un fallo del fluido eléctrico en la zona.
Apenas cuatro minutos después de que el sector quedara a oscuras, el atacante irrumpió disparando contra los presentes en la tienda.

Tras la pérdida de su hija y su nieto, la familia exige la aplicación rigurosa de la ley penal contra el imputado, cuyo proceso judicial apenas comienza en los tribunales del norte de Honduras.








