El fenómeno de El Niño podría provocar un incremento de las temperaturas en Honduras durante los próximos meses, según informó Francisco Argeñal, director del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos).
El especialista explicó que las condiciones del océano Pacífico muestran un calentamiento que podría intensificarse entre octubre y diciembre de 2026. Este comportamiento podría generar temperaturas más elevadas y modificar los patrones habituales de lluvia en el territorio hondureño.
El Pacífico registra un mayor calentamiento
Argeñal detalló que las temperaturas del Pacífico Central mantienen una tendencia al alza y los modelos meteorológicos proyectan valores superiores al promedio durante los próximos meses.
Según las estimaciones, el calentamiento podría alcanzar niveles importantes entre octubre y noviembre, situación que mantiene bajo vigilancia a los expertos debido a los posibles efectos sobre el clima de Honduras.
El fenómeno podría generar condiciones más cálidas, especialmente en algunas regiones del país, durante el cierre del año.

El Niño podría intensificarse
Los modelos climáticos también contemplan un escenario de mayor intensidad entre noviembre y diciembre. De acuerdo con las proyecciones mencionadas por Cenaos, las temperaturas del Pacífico Ecuatorial podrían ubicarse varios grados por encima de los valores normales.
Esta situación podría influir directamente en las condiciones atmosféricas de Centroamérica y favorecer periodos con temperaturas elevadas y una distribución irregular de las precipitaciones.
¿Qué efectos tendría en Honduras?
El comportamiento de El Niño genera preocupación por sus posibles efectos en diferentes sectores del país. El aumento del calor y los cambios en las lluvias podrían afectar la disponibilidad de agua y las actividades agrícolas.
Las autoridades meteorológicas continuarán monitoreando la evolución del fenómeno para determinar su intensidad y sus posibles efectos sobre Honduras.
Cenaos recomienda a la población mantenerse atenta a los pronósticos oficiales, especialmente durante los meses en que los especialistas prevén una mayor influencia del fenómeno climático.









