El clima cálido continuará dominando el territorio nacional durante el inicio de mayo, manteniendo a Honduras bajo condiciones de calor extremo que ya se sienten con fuerza en distintas regiones. Autoridades meteorológicas advierten que las altas temperaturas no cederán de inmediato, especialmente en zonas del Caribe, el centro y el sur del país.
Actualmente, el ambiente se caracteriza por días secos, cielos despejados y una radiación solar intensa, factores que han provocado que los termómetros superen los 30 grados centígrados y alcancen hasta los 40 grados en sectores del sur.
Radiación solar intensificada por el paso del Sol
Este comportamiento climático responde al paso del Sol por el cenit, un fenómeno típico en países tropicales que incrementa la incidencia directa de los rayos solares sobre la superficie.
Como resultado, se genera un aumento considerable en la temperatura del suelo y una sensación térmica más elevada durante gran parte del día.
Aunque estas condiciones son habituales en esta época del año, su intensidad ha generado preocupación entre la población por los efectos que puede tener en la salud.
Temporada de lluvias se aproxima gradualmente
El escenario comenzará a cambiar con la llegada paulatina de las primeras precipitaciones, que se prevén inicialmente en el suroccidente del país. Este evento coincide con una fecha simbólica en el calendario hondureño: el Día de la Cruz, tradicionalmente vinculado al inicio del invierno.

Con el avance de mayo, las lluvias se irán extendiendo hacia otras regiones. En el centro del país, incluyendo Tegucigalpa y Comayagua, se espera un incremento más notable de precipitaciones después del 15 de mayo, al igual que en el sur y el Valle de Sula.
Medidas para enfrentar el calor extremo en Honduras
Ante la persistencia del calor extremo en Honduras, especialistas recomiendan adoptar medidas de prevención. Entre ellas, evitar la exposición directa al sol en horas críticas, mantenerse bien hidratado y reducir actividades físicas intensas durante el día.
También se enfatiza la protección de niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, ya que son más vulnerables a sufrir golpes de calor. La prevención, señalan expertos, es clave para reducir riesgos mientras se estabilizan las condiciones climáticas.












