Honduras cuenta con más de 200 fallas geológicas locales identificadas mediante estudios especializados, por lo que las zonas más vulnerables a terremotos mantienen vigilancia ante la posibilidad de nuevos movimientos telúricos.
Juan José Reyes, jefe de Alerta Temprana de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), explicó que el territorio también puede experimentar sismos de gran magnitud.
Las declaraciones surgen tras el terremoto de magnitud 7.4 registrado en Colombia el lunes 10 de agosto, fenómeno que generó preocupación en otros países de la región.
Zonas de Honduras más vulnerables a terremotos
De acuerdo con los estudios mencionados por Copeco, el sur y occidente del país concentran las áreas con mayor vulnerabilidad ante eventos sísmicos. Posteriormente aparecen las regiones norte y central, mientras que el oriente presenta una intensidad menor.
La clasificación queda de la siguiente manera:
- Zona sur: Choluteca y Valle.
- Zona occidental: Copán, Lempira, Ocotepeque, Intibucá y Santa Bárbara.
- Zona norte: Atlántida, Colón, Cortés, Islas de la Bahía y Yoro.
- Zona central: Comayagua, Francisco Morazán y La Paz.
- Zona oriental: El Paraíso, Olancho y Gracias a Dios.
Pese a estas diferencias, Reyes enfatizó que ningún departamento queda completamente fuera del riesgo, ya que todo Honduras puede registrar eventos sísmicos.

Los sismos en Honduras representan un riesgo que no debe pasar desapercibido, especialmente por la ubicación geográfica del país y su cercanía con diferentes zonas de interacción entre placas tectónicas. Así lo explicó Félix Rodríguez, experto en Ciencias de la Tierra de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), al analizar la posibilidad de que el territorio enfrente movimientos telúricos de gran magnitud.
El especialista señaló que Honduras comparte características geológicas con otros países de Centroamérica y Sudamérica, particularmente por la presencia de zonas donde interactúan distintas placas.
¿Cómo prepararse ante un terremoto?
Ante el riesgo sísmico, Rodríguez recomendó identificar con anticipación los lugares más resistentes dentro de las viviendas y centros de trabajo.
También aconsejó establecer rutas de evacuación y zonas seguras, además de reconocer espacios que puedan ofrecer mayor protección durante un movimiento fuerte, como áreas cercanas a columnas o estructuras resistentes.
La preparación previa y el conocimiento de las rutas de evacuación pueden resultar fundamentales para reducir riesgos ante una eventual emergencia.










