La comunidad hondureña lamenta la muerte de Alejandra Michelle Ulloa, una joven de 21 años originaria de Ojos de Agua, Comayagua, quien murió en Missouri, Estados Unidos, en circunstancias que investigan las autoridades.
El caso ocurrió el sábado 29 de agosto en un apartamento ubicado en el sur de St. Louis. Según los reportes, la Policía recibió una alerta por un tiroteo alrededor de las 12:45 del mediodía y acudió al lugar.

Alejandra Ulloa murió en su vivienda
Cuando los agentes llegaron al apartamento, encontraron a Alejandra inconsciente y con una herida de bala. Los equipos de emergencia confirmaron posteriormente su muerte en el lugar.
Las autoridades estadounidenses mantienen abierta la investigación para esclarecer las circunstancias del hecho y determinar quién provocó la muerte de la joven hondureña.
Alejandra era originaria de la comunidad de San Rafael, en Ojos de Agua, Comayagua, y había establecido su vida en Estados Unidos. Además, era madre de una niña de dos años.

Su pareja figura como principal sospechoso
De acuerdo con información preliminar difundida por familiares y medios locales, la pareja sentimental de Alejandra, también hondureño, figura como principal sospechoso del crimen.
Los reportes indican que el hombre habría acudido a la vivienda antes del hecho y posteriormente abandonó el lugar en un vehículo. Las autoridades continúan las labores para localizarlo y esclarecer su posible responsabilidad.
Hasta ahora, las autoridades no han confirmado judicialmente la responsabilidad del sospechoso, por lo que la investigación continúa.
Quizá le interese: ¿Quién era Norma Nicoll, la joven que perdió la vida tras intentar escapar de un asalto en Tegucigalpa?
Familia busca repatriar sus restos
La muerte de Alejandra también representa un difícil momento para sus familiares en Honduras, quienes buscan reunir recursos para trasladar sus restos hasta Ojos de Agua, Comayagua.
La pequeña hija de la joven quedó bajo custodia de las autoridades estadounidenses mientras avanza el proceso correspondiente.
La familia espera recibir apoyo para cubrir los gastos de repatriación y poder darle el último adiós a Alejandra en su comunidad de origen. Mientras tanto, las autoridades estadounidenses continúan con las investigaciones para esclarecer el caso.








